Aqui pondré opiniones mias y chistes, para alegrar la visita que hagan al blog…procurando no ofender…y cualquier opinión será mas que bienvenida.

Archivo para febrero, 2009

A los 92 años de la Constitución mexicana

Han pasado ya 92 años de que se promulgara nuestra Constitución. Les dejo esto que se publicó en el “Excélsior”. Saludos: GZ
Juegos de Poder
Leo Zuckermann
Notas para celebrar la Constitución

La Constitución mexicana, promulgada el 5 de febrero de 1917, es una de las más viejas del mundo. De una lista de 231 constituciones escritas (hay países como el Reino Unido o Israel que no tienen sus leyes fundamentales codificadas en un solo documento constitucional), encontré sólo seis más antiguas que la de México: las de Bélgica, los Países Bajos, Noruega, San Marino, Suiza y Estados Unidos. De las 231 constituciones escritas vigentes, la mexicana es la séptima más antigua de todas.
• De acuerdo con un estudio de la Cámara de Diputados, al 12 de febrero de 2007, la Constitución original de 1917 había sufrido 447 reformas.

• En 90 años, la Carta Magna tuvo un promedio de cinco cambios anuales. Este es un mero promedio. En realidad, ha habido sexenios de mayores cambios constitucionales. El récord lo tiene Ernesto Zedillo (1994-2000) con 77 artículos reformados. En el otro extremo está el sexenio de Adolfo Ruiz Cortines (1952-1958) con sólo dos artículos constitucionales reformados.
• De acuerdo con un estudio de José Enrique Capetillo, del total de los artículos que contiene la Constitución, 101 han sido modificados. Sólo 35 permanecen sin cambio.
• Esto en cuanto a modificaciones. También están las adiciones. El estudio citado menciona que, “según el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, el texto original contenía 22 mil 039 palabras y en la actualidad son más de 45 mil”.
• José Enrique Capetillo afirma que “el artículo 73, que contiene las facultades del Congreso de la Unión, es el más modificado con 52”.
• La democracia mexicana consagrada en la Constitución está en el lugar 46 de 140 países en el Índice de Libertades Civiles y Políticas del Freedom House publicado en 2001. La mayor calificación posible es 7. La menor es cero. El promedio del índice para todas las naciones es de 3.3. México obtiene una calificación de 4.5, por arriba del promedio mundial. Hay 15 países con calificación de 6 que son los que tienen mayores libertades civiles y políticas, entre ellos Uruguay. Hay nueve naciones con calificaciones de cero, entre ellos Cuba.
• El derecho a votar para las mujeres se incorporó a la Constitución en 1947. La primera mujer legisladora en México llegó a ese cargo en 1952.
• Aunque el voto es considerado un derecho y una obligación en la Constitución, no existe un mecanismo para obligar al ciudadano a sufragar. En Singapur, por ejemplo, el ciudadano que se abstiene de votar es inmediatamente removido del padrón electoral; solamente puede volver a inscribirse si justifica la razón de por qué no votó.
• El nombre oficial del Zócalo de la Ciudad de México es Plaza de la Constitución. Pero no tiene nada que ver con la Carta Magna promulgada en 1917. Recibió este nombre en 1813, durante el virreinato, cuando todavía no se lograba la independencia de España, porque ahí se juró la Constitución de Cádiz de 1812. Esta ley española reconoció por vez primera que la soberanía esencialmente pertenece a la nación y no al monarca. En este sentido, se le considera como la primera Constitución de corte liberal en el mundo hispano. La actual Plaza de la Constitución en México tuvo otros nombres como Plaza de Armas, Plaza Principal, Plaza Mayor y Plaza del Palacio. Sin embargo, hoy en día, es más conocida como el Zócalo.
• Palabras de Venustiano Carranza al Congreso Constituyente al promulgar la Constitución: “Sean cuales fueran los defectos que por deficiencia o exceso pueda tener la obra a que dais cima en estos momentos, hay en ella una prenda que asegurará para lo futuro su estabilidad, ya que siendo la expresión genuina de necesidades seculares y correspondiendo a los deseos ingentes de la nación, no se verán en lo sucesivo como un sueño de difícil e imposible realización sino algo que es fácil de entrar en los usos y costumbres nacionales…”
• Dice el historiador Enrique Krauze que la Constitución no era, como había esperado Carranza, “la última palabra de la etapa liberal, sino la primera de la época revolucionaria”. Y es que cuatro artículos resultaron verdaderamente revolucionarios para la época: el tercero, el 27, el 123 y el 130.
• Contra la retórica carrancista, lo que siguió a la Constitución de 1917 fue el caos social. Lejos de ser una prenda para asegurar la estabilidad, la Carta Magna incendió más al país. Recuerda la historiadora Berta Ulloa en la Historia General de México: “A mediados de 1917 el país sufría las consecuencias de la prolongación de la guerra civil: destrucción de campos, ciudades, vías férreas y material rodante; interrupción del comercio y de las comunicaciones; fuga de capitales, falta de un sistema bancario, epidemias, escasez de alimentos y otros tantos clamaban por restricciones y dotaciones; no había confianza en la posesión de la tierra ni en el mercado de los productos; el desempleo era elevadísimo, así como la inseguridad en los trabajos; se declararon huelgas pidiendo mejores salarios y condiciones de trabajo. El gobierno tuvo necesidad de hacer economías que abarcaban la reducción de número de empleados públicos y, a los que conservó en su puesto, sólo pudo pagarles el 50% en moneda metálica; en otras ocasiones tuvo que suspender los pagos temporalmente, como a los maestros en 1919, y éstos se fueron a la huelga a mediados del año. En algunos estados, especialmente en Jalisco, fue muy agudo el problema religioso”.
• Desde el siglo XIX, el político colombiano Eustorgio Salazar diagnosticaba el problema de las constituciones latinoamericanas: “Para que un país sea republicano y libre, no basta que lo diga su Constitución; es preciso que se lo permitan su inteligencia y estado actual”.

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